22 julio 2026

Cuidar la vista en la tercera edad: 7 claves para mantener la independencia

Al envejecer, el cuerpo experimenta cambios. Enfermedades como las cataratas, el glaucoma o la degeneración macular son comunes en la tercera edad y pueden amenazar la autonomía. Sin embargo, la Academia Americana de Oftalmología destaca que la mayoría de estos problemas se pueden prevenir, tratar o retrasar con cuidados sencillos.

Los expertos recomiendan

  1. Revisiones con oftalmólogo para un examen visual completo cada uno o dos años a partir de los 65 años. Muchas enfermedades son tratables si se detectan a tiempo.
  2. Detectar signos de pérdida de visión como tropezar, caminar inseguro o entrecerrar los ojos para ver.
  3. La alimentación saludable mejora la visión. Una dieta baja en grasas y rica en frutas, verduras de hoja verde oscura, frutos secos, pescados de agua fría y cítricos aporta vitaminas esenciales (como C, E, zinc y luteína) que protegen la vista.
  4. Dejar de fumar es una de las mejores inversiones para la salud visual, ya que el tabaco multiplica el riesgo de cataratas y empeora la resequidad ocular.
  5. Mantener bajo control la presión arterial, el colesterol y los niveles de azúcar en la sangre es crucial, ya que sus descompensaciones están directamente ligadas a la pérdida de visión.
  6. Hacer 30 minutos de ejercicio diario ayuda a mantener el cuerpo fuerte y aleja enfermedades que afectan la visión.
  7. Usar lentes de sol con protección UV para disminuir el riesgo de enfermedades como cataratas, pterigión y cáncer.

Referencia

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15 julio 2026

Problemas Oculares en atención Primaria.

Las afecciones oculares más comunes que se presentan y pueden tratarse en la consulta del médico familiar son:

  • Ojo seco: Es la causa más frecuente de irritación ocular en mayores de 65 años.
  • Conjuntivitis: Incluye la infecciosa (vírica y bacteriana) y la no infecciosa (alérgica).
  • Blefaritis: Inflamación persistente de los márgenes de los párpados.
  • Abrasión corneal y cuerpos extraños en la córnea: Siempre que sean superficiales y no cumplan criterios de gravedad.

Sospechas diagnósticas de derivación obligatoria:

  • Glaucoma agudo, iritis, escleritis o queratitis (especialmente en usuarios de lentes de contacto por riesgo de ulceración).
  • Heridas perforantes del globo ocular o abrasiones por ácidos o álcalis (estas últimas requieren lavado inmediato antes de derivar).
  • Traumatismos específicos: Cuerpos extraños a alta velocidad, hifema (sangre en cámara anterior), opacidad corneal o afectación de la pupila.

Pero también hay algunos problemas oculares que pueden no requerir medicamentos

  • Conjuntivitis vírica: Es un proceso autolimitado que suele resolverse espontáneamente en 1 a 3 semanas sin necesidad de tratamiento específico.
  • Conjuntivitis bacteriana: En muchos casos se resuelve de forma espontánea en 1-2 semanas; se puede optar por una prescripción diferida de antibióticos solo si los síntomas no mejoran en 3 días.
  • Blefaritis: La higiene de los párpados (compresas calientes, masajes y limpieza) es la parte fundamental y primaria del tratamiento, reservando los antibióticos como segunda línea.
  • Ojo seco leve: Puede manejarse con medidas generales como parpadear frecuentemente, evitar ambientes secos, el tabaco y limitar el uso de lentes de contacto.
  • Abrasiones corneales simples: El uso de parches no mejora la curación y los anestésicos tópicos están contraindicados para el tratamiento domiciliario ya que retardan la curación. El manejo puede centrarse en analgesia oral (paracetamol o ibuprofeno)

Referencia

  • Problemas oculares en atención primaria. Infac, Volumen 17, num.1, 2009.

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08 julio 2026

de la hojita del calendario

Como nadie es capaz de saberlo todo, no hay más remedio que elegir y aceptar con humildad lo mucho que ignoramos.

  • Fernando Savater

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01 julio 2026

Inteligencia Artificial en el manejo del glaucoma.

El glaucoma se caracteriza por una distintiva atrofia del nervio óptico y defectos en el campo visual, que generalmente son asintomáticos en las primeras fases, llevando a severa pérdida visual.

Actualmente, reducir la presión intraocular es la estrategia de tratamiento más definitiva. Sin embargo, la práctica ha demostrado que la progresión de la enfermedad puede ocurrir aún bajo los niveles de presión deseados, por lo que se necesitan enfoques terapéuticos más allá del control de la presión.

La subjetividad del diagnóstico, y la dificultad de la adherencia del paciente al tratamiento a largo plazo también complican el manejo de la enfermedad.

El reciente avance en inteligencia artificial (IA) ofrece nuevas perspectivas para su manejo. Subcampos de la IA como el aprendizaje automático (machine learning) o el aprendizaje profundo (deep learning) analizan patrones y datos para obtener información clínica que al interpretarse mejoran el diagnóstico, optimizan los tratamientos y predicen la progresión de la enfermedad.

La oftalmología ofrece ventajas significativas para aplicaciones de la IA. Se basa principalmente en tecnologías de imagen como fotografía de fondo de ojo y tomografía de coherencia óptica (OCT), que la IA puede analizar para ayudar a los médicos en la detección temprana y diagnóstico.

Los sistemas de IA exhiben una notable capacidad para identificar cambios estructurales sutiles que con frecuencia son imperceptibles al ojo humano. Mas allá de la detección, ayudan a predecir el riesgo de desarrollar glaucoma.

La IA se ha estado aplicando cada vez más en la detección del glaucoma. Puede analizar información de textos a partir de los expedientes médicos electrónicos, que combinados con los sistemas que analizan imágenes pueden ayudar a interpretar fotografías de fondo de ojo, imágenes de OCT y mapas del campo visual para la identificación temprana del glaucoma.

La aplicación de la IA en el manejo del glaucoma está cambiando el modelo de "diagnóstico pasivo" a la "advertencia activa" mediante la identificación de individuos de alto riesgo, para una intervención temprana.

Esto es especialmente importante para los especialistas con menos experiencia o en lugares con una elevada carga de trabajo o lejos de los centros urbanos.

Además de la detección y diagnóstico, la IA sirve de guía en las decisiones de tratamiento, predice la respuesta al mismo e incluso mejora la precisión quirúrgica lo que resulta en un manejo de la enfermedad más personalizado y eficiente.

Garantizar el acceso de las herramientas de IA a diversas poblaciones es fundamental para reducir las disparidades de salud existentes.

Referencia

  • Tang, W., Hang, Y. (2026). Recent Advances and Future Directions of Artificial Intelligence in Glaucoma Management. The Open Ophthalmology Journal, Vol.20.

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