02 abril 2025

La terapia de células madre parece prometedora para lesiones corneales.

Escrito por Selina Powell para Optometry Today.

Un estudio clínico incluyendo 14 pacientes con lesiones corneales ha mostrado que los transplantes de células madre pueden ser una opción segura y factible de tratamiento.

La investigación, que fue publicada en Nature Communcations, incluyó pacientes de entre 24 y 78 años de edad con deficiencia unilateral de células madre limbales (DCML).

La causa subyacente de la DCML en los participantes del estudio incluyó quemaduras químicas y térmicas, así como complicaciones asociadas con lentes de contacto y herpes zóster oftálmico.

Los participantes del estudio recibieron un transplante de una forma de células madre desarrollada en el Massachusetts Eye and Ear llamada células epiteliales limbales autólogas cultivadas (CELAC).

La terapia CELAC incluye tomar células madre de un ojo sano a través de una biopsia, usando estas células para crear un injerto de tejido celular y transplantarlo quirúrgicamente en la córnea dañada.

A los pacientes que recibieron el tratamiento CELAC se les dio seguimiento durante 18 meses y los resultados muestran que el tratamiento tiene más del 90% de efectividad restaurando la superficie corneal.

“Nuestros primeros resultados sugieren que la CELAC podría ofrecer esperanza a los pacientes que han sido dejados con una pérdida de visión intratable y dolor asociado con lesiones corneales mayores,” destacó la Dra Ula Jurkunas, del Massachusetts Eye and Ear.

“Los especialistas en córnea se han visto obstaculizados por falta de opciones de tratamiento seguro para ayudar a los pacientes con quemaduras químicas y lesiones que les impiden recibir un transplante de córnea artificial.

Tenemos la esperanza de que con más estudios, CALEC algún día pueda llenar esta brecha de tratamiento tan necesaria”, enfatizó Jurkunas.

Los ejemplos de mejora en la visión como resultado del tratamiento CELAC incluyen a un hombre de 31 años cuya agudeza visual mejoró de 20/40 a 20/15.

La agudeza visual de otro hombre de 36 años mejoró desde ser capaz de detectar movimiento de mano hasta 20/15.

En futuros estudios se incluirá un mayor número de pacientes en diferentes centros y con un período más largo de seguimiento.

“Creemos que esta investigación justifica estudios adicionales que pueden ayudar a la aprobación de la FDA,” dijo Jurkunas.

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26 marzo 2025

Qué es la distancia de vértice.

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La distancia de vértice es la medida entre la superficie posterior de un lente corrector y la córnea del ojo. Generalmente se mide en milímetros y es muy importante para garantizar que la potencia del lente corrija adecuadamente los errores de refracción.

En lentes positivos (para corregir hipermetropía), si la distancia de vértice aumenta (lentes más alejados), la potencia aumenta. En lentes negativos (para corregir miopía) si la distancia de vértice aumenta la potencia disminuye.

Esto implica que, en graduaciones altas, variaciones pequeñas en la distancia de vértice pueden alterar significativamente la corrección.

Los lentes de contacto tienen una distancia de vértice cero porque van pegados a la córnea; por eso su potencia se calcula ajustando la de los lentes de armazón. Por ejemplo, un lente de armazón de -6.00 requerirá un lente de contacto de -5.75.

La distancia de vértice también influye en el tamaño de la imagen. Los lentes positivos con mayor distancia de vértice aumentan el tamaño de la imagen, mientras que los negativos las disminuyen.

Esto es especialmente importante en casos de anisometropía (diferente graduación en cada ojo), causando dificultades en la visión binocular.

Esto tiene que tomarse en cuenta cuando se eligen armazones que queden más cerca o lejos del ojo, por ejemplo los que tienen plaquetas para la nariz, tienden a quedar más separados de la cara en comparación con los que no llevan plaquetas.

Si los lentes, durante el uso diario, se resbalan, alejándose de la cara, la graduación puede no ser tan eficaz.

Por todo lo anterior, la elección del armazón y el ajuste correcto del mismo es fundamental en la corrección visual.

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19 marzo 2025

Qué es la iridología.

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La iridología es una práctica alternativa que estudia el iris, para intentar identificar posibles problemas de salud.

La idea es que cambios en el color, las marcas o las texturas del iris reflejan el estado de órganos o sistemas del cuerpo. Por ejemplo, si hay una mancha o un anillo en una zona específica del iris, se relacionaría con un órgano como el hígado, los riñones o el sistema digestivo.

Los iridólogos usan mapas del iris que dividen en zonas asociadas a diferentes partes del cuerpo.

A través de un examen visual, a veces con lupas, buscan "señales" que indiquen desequilibrios, inflamaciones o predisposición a enfermedades.

Sin embargo, es importante destacar que no es una ciencia reconocida por la medicina convencional, ya que carece de evidencia sólida que respalde su eficacia. Muchos expertos consideran que sus conclusiones son subjetivas y no sustituyen a exámenes médicos reales.

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12 marzo 2025

¿Qué es la presión intraocular?

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La presión intraocular (PIO) se refiere a la presión que ejerce el líquido contenido dentro del ojo (humor acuoso) sobre las paredes internas del globo ocular.

Cuando la PIO se encuentra anormalmente alta, puede indicar problemas oculares graves, como el glaucoma.

El humor acuoso es un fluido transparente producido por el cuerpo ciliar, ubicado detrás del iris. Este líquido fluye a través de la pupila hacia la cámara anterior del ojo y luego se drena por la malla trabecular.

El equilibrio entre la producción y el drenaje del humor acuoso es lo que regula la presión intraocular.

En condiciones normales, la PIO en adultos oscila entre 10 y 21 mmHg (milímetros de mercurio), aunque estos valores pueden variar ligeramente dependiendo de factores como la edad, el momento del día o la actividad física.

Cuando existe un desequilibrio entre la producción y el drenaje del humor acuoso, la presión intraocular puede aumentar o disminuir.

Un aumento anormal de la PIO, conocido como hipertensión ocular, puede dañar el nervio óptico, responsable de transmitir las señales visuales al cerebro.

Este daño progresivo puede causar glaucoma, una enfermedad que afecta gravemente la visión y, en casos avanzados, puede causar ceguera irreversible si no se trata a tiempo.

Por otro lado, una PIO demasiado baja, que puede deberse a traumatismos oculares o cirugías previas, puede alterar la calidad visual, provocar edema corneal o incluso desprendimiento de retina.

La presión intraocular es un indicador esencial de la salud ocular. Mantenerla dentro de rangos normales es crucial para prevenir enfermedades como el glaucoma y proteger la visión a largo plazo.

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